NO LEER

diciembre 25, 2011

Y es que no me puedo olvidar de nada de lo que ha pasado. Por que todo aquello vuelve a mis sueños y se apodera de mis emociones. Y vuelvo a vivir y a experimentar todas esas cosas, sueños, heridas. Y trato de buscar alguna explicación, y trato de poder comprender mis actos y los tuyos, y los de ellos. ¿Por qué puedo comprender tantas cosas ajenas, por qué puedo interiorizar y ser brillante en materias muertas, pero cuando se trata de mí, de ti o de ellos, caigo en la desesperación absoluta?Me da hasta vergüenza escribir tu nombre, siento miedo de recordar sus caras; tirarme, cerrar los ojos y disfrutar.

¿Por qué siempre trato de enterrar y desenterrar al mismo tiempo? ¿Qué ánimas se apoderan, fraudulentan mi corazón y estafan mi alma sin una gota de piedad?

Te quiero, te amo, te odio, te extraño. No sabemos que es de nosotros, ni lo sabremos quizás en cuánto tiempo más. Aunque te viera todos los días, ellos no me dejarían hacerlo. Ojala estemos bien, yo a veces creo que aún no despierto.

Abandonado

enero 06, 2011

Aún no estaba cansado, pero de sólo pensar cuánta distancia me separaba de mi destino, mi cuerpo comenzaba a no responderme. Estaba allí, cansado, implorando que la luz no se acabara: las noches sin luz artificial, y con la luna sin su tenue resplandor, sería una tortura. Estaba sediento, pero estaba seguro que más adelante habría algún charco donde saciarme. De vez en cuando pasaba uno que otro automóvil, pero mi presencia parecía insignificante. Brillaban con sus luces despampanantes, encandeciéndolos, cegándome por algunos momentos. Nunca perdí la calma pues sabía que me estaban esperando. Veía todo esto como una prueba más de las que me había puesto la vida. La noche había invadido todo, y ya no podía seguir. Caí tumbado, y sabía que no me podría levantar. Recordé las imborrables tarde de fin de semana en el patio. No sé cuándo me convertí en una molestia. En mis últimos suspiros, con los últimos movimientos que me quedaban, rompí la correa con mis colmillos y trate de zafarme el collar donde colgaba mi nombre. Me había convertido en uno más en la desolación: ya no necesitaba amo.

Reflexiones Finales antes de la Votación. José Miguel Chajtur, Candidato a Concejero FECh Fac. Filosofía y Humanidades

noviembre 02, 2010

Compañeros y Compañeras:

Les dejo estas palabras para reflexión. Les propongo una visión de construcción de un proyecto que lo hacemos todos juntos, y lo comparto para que sirva de insumo para el análisis y el debate. Este es otro intento más por explicar nuestro proyecto como estudiantes Libertarios, desde mi particular punto de vista:

La Revolución Popular es un proceso colectivo que debe aunar fuerzas y manos. En ese sentido, el ocupar un cargo de representación social para fortalecer la discusión y representación fidedigna y consensuada de base, el ayudar a darle un sentido colectivo a más sectores de la sociedad, y ser un agente activo, propositivo y constante que fomente la politización de los espacios, entendiendo que lucharemos sin tregua por replantearnos nuestra forma de organización universitaria, significa un avance significativo en la reividicación de la representación vista desde el espacio local. En pocas palabras, el irrumpir en la política universitaria con proyectos emanados desde las bases, y el hacer sentir con fuerza nuestras deliberaciones, no es otro acto más que el compromiso responsable con la discusión y decisiones colectivas, ayudando a demostrar que sí se puede conjuntar el movimiento político con la acción social. Pues creemos que esas son las formas acertadas para la construcción del Poder Popular.

Nuestro proyecto hace hincapié en la batalla contra el Imperialismo, cuyo momento actual es el Capitalismo, apuntando hacia el ataque directo de sus instrumentos: el Estado y el Mercado. Y esta propuesta no puede ser llevada a cabo sino por nosotros mismos, con horizontes dados y discutidos en calidad de iguales. Debemos ser capaces de entender y darnos el tiempo y los espacios de discusión. Si no se dieran esos procesos, nuestra propuesta no sería más que un discurso eterno, con poca acción, apelando al autoritarismo y al centralismo, con propuestas irrisorias, fuera de foco y absolutamente dispares con nuestras decisiones. Y eso lo hemos rechazado tajantemente como facultad, y es uno de los problemas mayores: no vale la pena hacer mayor análisis sobre aquellos individuos.

Sin trabajo real de base, no hay representatividad real. Eso es una de los conceptos que el FeL siempre ha aplicado. Creo que es importante elegir a alguien que haya participado en las discusiones y demuestre que tiene un compromiso por lograr mayores niveles de discusión.

Finalmente, los invito a votar por mi para Concejero porque creo que daré continuidad a las discusiones que se han dado durante el año, pues como trabajé en el CGR estuve al tanto de cómo se dieron los procesos, porque trabajé en la Coordinadora de Campus donde zanjamos un documento base para la discusión, lo que significa un avance concreto a la hora de plantearnos un cambio constante a través de la acción permamente, y porque sé que tengo la capacidad y responsabilidad de ser un vocero con determinación y respeto que nuestra Facultad se merece. Por que si soy vocero, mi lealtad estará con los Estudiantes de la Facultad.

Los convoco a votar mañana por mi, pues estarán votando por la voz colectiva de la Facultad.

Espero que se encuentren bien en sus quehaceres académicos y domésticos; éxito y salud

Atentamente

El limbo de la acción: simbólica, directa y violenta.

septiembre 12, 2010

El limbo de la acción: simbólica, directa y violenta.

En la sociedad actual, las manifestaciones se llevan a cabo, en su mayoría, con climas hiperbólicos; tienden a ser representativos de ánimo, personales o colectivos, llevado a un extremo. Es decir, la demostración y la acción, en este caso, da cuenta de un contento o un descontento profundo, cuyas causas varían, desde nimiedades hasta problemas sociales de fondo.
Es un hecho que las manifestaciones de esta índole son completamente arbitrarias, no por ello menos válida. Pero ese no es el verdadero problema: cuando existe una organización colectiva (llamenla autoorganización o como quieran) estipulada o espontánea, y su forma de expresarse se escapa de los límites establecidos, según los asistentes o según la ley (como queda demostrado en incontables protestas), genera un vaivén que separa a muchos y junta a otros tantos. Porque cuando chocan visiones se generan quiebres, y esos quiebres repercuten en un movimiento social. Así es como vemos a violentistas en marchas conmemorativas de hechos violentos, sólo como ejemplo.
La convivencia y los límites del tipo de acción son muy difusos y prácticamente imposibles de regular, pues el juicio a convicciones personales no es pertinente. Y allí estamos, cuando queremos demostrar nuestros principios, debatiéndonos entre lo simbólico, lo directo y lo violento. Estas tres características de la acción están dentro del espectro ético y moral (más allá de lo que represente legalmente) y es fuente de división. Nos lleva, tal como pequeñas diferencias ideológicas en posturas similares (entre 'fracciones'), al juicio, al reproche, a la descalificación, que finalmente llevan al debilitamiento y a la contraproducción.
Creo, desde mi particular punto de vista, que la prudencia y la contextualización juegan un papel muy importante a la hora de decidir tanto personal como colectivamente algún tipo de acción. Pues, al igual que las discusiones de principios fragmentarios de un movimiento social, el ceder en ciertos puntos es determinante para la unificación si es que se quiere lograr un real impacto, o el objetivo que se tuviese. No se trata de corresponder a posturas radicales, sino a la convivencia entre demostraciones y creencias y convicciones personales. Pero no se debe dejar de lado la crítica en torno a actos que empañan actividades cuyos fines son otros.
La solución es usar a observar las características de las procesiones y estar conciente sobre las consecuencias de una u otra en determinadas circunstancias.
Pero dejo algo de lado ¿Es acaso determinante el rol de la represión? Dejo la pregunta abierta, que responderé uno de estos días.

MeJornada

agosto 23, 2010

Se prende la luz, apago la tele. Enciendo un cigarro y recién comienzo. Empiezo a escarbar, a desmembrar cada una de las hebras; me quebro las uñas tortuosamente, como en un ritual perverso que me aterra, pero me mantiene en pie. El vaso ya está a la mitad, y si tomo más, desaparezco. No se si excavo para enterrar o para salir, y ya ni el tiempo me retrasa. El calor me empaña los lentes, el frío golpea el sudor para recordarme que aún sigo vivo. La vida me trajo aquí, caprichosa. Todavía puedo ver el nivel del suelo si me levanto. Todas las prendas rasgadas, mis manos sangran llenas de tierra y lamento. Se vuelve húmedo, se me pareta la garganta. Ahora el barro me llaga a la cintura. He muerto tantas veces...
La noche se va y la mañana no llega. Me enredo en las sábanas y me ato a la cama. Cualquiera en su sano juicio tendría miedo de levantarse. Ni la ducha me quita la vergüenza, ni el café me despierta. Las palabras salen de la boca, y por dentro me autoflajelo, me reprocho mi inconsecuencia y castigo mi mal actuar. Me pongo la otra mochila, sonrío y me rendo ante lo invencible. Apreto los dientes y respiro. Las máquinas pululan como hormigas en la lluvia. Destapo mi cabeza a ver si se me olvida, pero al rato me devuelvo. Me desnudo como todos al volver, se me ven los huesos, la carne a mal traer. No hay disimulo que me desligue del deseo. Mi cuerpo explota y nos fundimos, aprovechamos lo más mínimo...
Estoy de espalda, mirando hacia el techo. Las figuras de humo danzan pidiendo perdón. Me obligan , me obligo. Las lágrimas apenas pueden servir de misericordia. No hay olvido, no hay consuelo...
Apago la luz y prendo la tele. Ya no puedo ni respirar. Las murallas me atacan, vuelan las piedras, huyo lo más rápido que puedo...

Se prende la luz, apago la tele. Enciendo un cicgarro y recién comienzo...